fbpx

Nadie llora con Daddy Yankee

Por Ariana Monsanto Colina

Daddy Yankee fue considerado por la revista TIME, como una de las 100 personas más influyentes en el mundo para el año 2006.
 Si, una persona que para el 2006 daba este mensaje: “Súbele el mambo pa’ q mis gatas prendan los motores” fue considerada una de las más influyentes por tener un ritmo “pegajosamente bailable”.

¿Qué tan influyente puede ser su mensaje? Bueno, su disco titulado “Barrio Fino” con el famoso hit de “Gasolina” vendió aproximadamente 2,000,000 de copias, y estamos de acuerdo en que la gran mayoría de sus ventas, fuera de estos 2 millones, no fueron legales. Además que el no tener el disco, no te limita a escucharlo (lastimosamente). Te apuesto a que fácilmente reconoces la famosa canción, incluso si no tienes el disco.

Ariana, yo no escucho reggaeton así, me parece terrible. Perfecto. Seguramente has escuchado otros de sus amigos, recientemente invadiendo nuestras emisoras: Nicky Minaj, PSY, Justin Bieber, Rihanna, Lady Gaga, LMFAO, bueno, si continúo no termino, porque es básicamente toda la lista de artistas que lideran las carteleras. Suenan muy bonitas las letras en inglés, pero ¿has hecho la traducción al español? cántalas en tu idioma, para que te preguntes por qué cuernos estabas escuchando eso ayer o incluso mientras lees este mensaje.

Lo cierto es que esto produce un daño colateral de proporciones exageradas. Está más que demostrado que la música tiene un efecto completamente directo en el comportamiento de una persona. Es por eso que si vas a la oficina pública, te ponen a escuchar música clásica. Busca en los Cientific journals, no te costará conseguirlo.

Cada vez que escuchas esta música, estás promoviendo el comportamiento y las ideas que éstas dicen. Porque de esas canciones, a las declaraciones de ciertos ministros y figuras políticas, no hay muchas diferencias ¿cierto?

Escucha la música que hable tu idioma. Es decir, la que lleve el discurso que quieres hablar, con el que quieres que te hablen, con el que quieres que le hablen a tus padres, a tus abuelos, a tus amigos e hijos. Apuesto a que no quieres que a tu hermana le digan “gata”, o que se “descontrole”, solo que de una manera más explícita.

¿Por qué no escuchas discursos políticos con los cuales no compartes ideas? bueno, quizás es porque no le ponen un ritmo “pegajosamente bailable”. Si escuchas las letras sin el fondo musical, apuesto a que quemas el disco.

Entonces, es el momento de decidir. ¿Qué discurso quieres promover? Ojo, no es una cuestión de género musical, sino del contenido. Uno puede escuchar salsa con letras terribles, y una con una buena letra.

Así como lloras cuando millones de personas deciden irse por un discurso de odio, violencia, falta de clase, falta de respeto, etc, etc; llora cuando más de esas millones de personas disfruten el mismo discurso, aunque esté “pegajosamente bailable”

Porque al final, ambas giran alrededor del mismo vórtice de vicios. De la idea en que hay que ganar dinero, sin importar como. De la idea de no respetar a la mujer y verla como un objeto. De la idea de maldecir por “ser del barrio” (una falacia). De la idea de creerse el comandante o el “Big Boss”. De la idea de engrandecer el ego. De la idea de creer que son parte de una mafia y gobiernan el mundo. De la idea del despilfarro del dinero en ropa, mujeres, carros, ah pero claro, sin dejar de explotar su imagen pública de “pobreza” y falsa humildad.

¿Y es que no ves la similitud? Porque estos son los que venden más, y los músicos académicos, los artistas con ideas de paz, los compositores que hablan de amor y valores, no venden.

Hay quienes dicen que la política es un arte, y hay una razón para esto. La sociedad y el arte están completamente engranados y cualquier tendencia entre las dos, yo no creo que sea producto de una simple coincidencia.

Menú